Memoria de Antonio Álvarez de Morales
En la fotografía, Antonio acompaña al obispo de Jaén, Santiago García Aracil, durante una conferencia en El Rubín Antonio fue un prestigioso abogado de Jaén que combinó su actividad con la Alcaldía de la ciudad. Entre otras cosas adquirió para la ciudad la explotación turística del Castillo de Santa Catalina. A Él se dirigió José Antonio Bonilla para tratar de dar continuidad a la obra de su madre, Catalina Mir, centrada en la atención a las personas más necesitadas del barrio de la Alcantarilla, para ofrecerles instrucción y apoyo material. Antonio describe así su relación con los hijos de Catalina Mir y la toma del relevo de la Escuela del Niño Jesús de Praga, tras la constitución de la Fundación Catalina Mir. A comienzos del S.XX vino a Jaén Catalina Mir y Real, mallorquina y de familia aristocrática de Palma, recién casada con José Bonilla Jaén, de una de las familias más prestigiosas de la ciudad. Catalina era profundamente cristiana y se significó por su espíritu caritativo, ...